¡Maldita sea! ¿Por qué tengo que quererlo de esta manera? Acaso estoy tan obsesionada que no veo la cruel realidad, es un imbécil sin corazón, puede jugar con mis sentimientos como si nada, no es justo, ya no quiero sentirme así, el no me trata bien, no me valora, no me respeta ¿Por qué tengo que sentir tanto cuando a él no le importa si estoy viva o no?.
Estoy cansada de estar con ese dolor en el pecho, de sentirme rechazada, poca cosa, inútil, solo quiero poder verlo a los ojos y darme cuenta de lo miserable que es, para seguir adelante.
Merezco algo mejor, lo sé pero mis preferencias amorosas van de mal en peor, tengo poca autoestima y cada vez se deteriora más, ¿Que tan difícil es que la persona que quiero me quiera?.
Siempre me fijo en los egocéntricos, que solo piensan en si mismos, debo fijarme en alguien que piense en mi y no solo en él, por eso sigo sola, en estado de depresión, cansada y aburrida de la vida asquerosa que tengo ¡Odio el amor no quiero sentirlo nunca más! solo porque cada vez se siente peor.
Quejas y reclamos cotidianos
lunes, 24 de agosto de 2015
martes, 18 de agosto de 2015
Aferrada a un fastasma
¿Quien iba a imaginarlo?
No era capaz de dejar de hablarle, lo necesitaba en mi vida más de lo que pensé, ese vació que me genera el hecho de pensar en que ya no va a estar junto a mi, haciéndome sonreír, abrazándome o sencillamente caminando junto a mi.
Lo odio, solo porque lo quiero demasiado, porque no me sirve de nada sentir tanto, cuando a el no le importa nada, me dan celos, me gusta saber de su vida, quiero conocer su pasado, pertenecer a su futuro, aunque eso jamás va a ocurrir.
No sabia como desahogar mis lamentos así que decidí escribir, considerando que serviría de consuelo a mi gran penuria, una constante amargura guardada en el fondo de mi corazón, la cual pocos conocen, pero ninguno siente como yo.
Me considero aferrada a un fantasma, el cual es él, aunque esté vivo, para mi ya no lo será más, me hace daño saber que su hermosa sonrisa nunca va a ser para mi, por eso sera un fantasma.
Necesito alejarlo de mi vida, que permanezca como una persona de mi pasado y el único problema, es que en el fondo no quiero, porque creo que podemos tener algo juntos.
Lo más triste de mi relato, es saber que mis sentimientos no son correspondidos, por boca de él, el cual sin tapujo alguno confeso "Quererme como su amiga" unas palabras que me marcaron de forma negativa, colaborando con mi baja autoestima y depresión.
Simplemente no puedo dejarlo a un lado, intento no hablarle más, superarlo, seguir adelante, conseguir algo mejor, pero se que soy una persona incompleta, que solo busca llenar el vació de alguna u otra forma, para sentirme amada, un ser perfecto, con infinidad de imperfecciones.
Mi dignidad esta por el piso, no existe forma alguna en que me humille peor, constantemente buscándolo para llamar su atención, aunque para él sea algo irrelevante, verlo un rato, alegra mi vida, me recuerda que vale la pena vivir, después de esa utopía regreso a la cruda realidad, en mi cuarto sola, con lagrimas en los ojos y múltiples pensamientos vagos e insensatos sobre como conseguir que me quiera de la misma forma que yo a él.
No es un capricho, lo sé porque esa forma inhumana en que me revoluciona la mente y el alma, no es un simple juego, no cualquiera logra ese desequilibrio emocional que me puede generar él.
Solo quiero ser importante para él, que sus palabras sean actos, que yo esté por encima de cualquiera, que no pueda respirar si no hablamos, así como yo, pero el tiene su vida, sus amigos, sus personas primordiales y yo no estoy en esa lista.
Solo necesitaba confesar lo más profundo de mi ser, liberar mi alma, mente y cuerpo para seguir adelante y dejar de estar aferrada a un fantasma.
No era capaz de dejar de hablarle, lo necesitaba en mi vida más de lo que pensé, ese vació que me genera el hecho de pensar en que ya no va a estar junto a mi, haciéndome sonreír, abrazándome o sencillamente caminando junto a mi.
Lo odio, solo porque lo quiero demasiado, porque no me sirve de nada sentir tanto, cuando a el no le importa nada, me dan celos, me gusta saber de su vida, quiero conocer su pasado, pertenecer a su futuro, aunque eso jamás va a ocurrir.
No sabia como desahogar mis lamentos así que decidí escribir, considerando que serviría de consuelo a mi gran penuria, una constante amargura guardada en el fondo de mi corazón, la cual pocos conocen, pero ninguno siente como yo.
Me considero aferrada a un fantasma, el cual es él, aunque esté vivo, para mi ya no lo será más, me hace daño saber que su hermosa sonrisa nunca va a ser para mi, por eso sera un fantasma.
Necesito alejarlo de mi vida, que permanezca como una persona de mi pasado y el único problema, es que en el fondo no quiero, porque creo que podemos tener algo juntos.
Lo más triste de mi relato, es saber que mis sentimientos no son correspondidos, por boca de él, el cual sin tapujo alguno confeso "Quererme como su amiga" unas palabras que me marcaron de forma negativa, colaborando con mi baja autoestima y depresión.
Simplemente no puedo dejarlo a un lado, intento no hablarle más, superarlo, seguir adelante, conseguir algo mejor, pero se que soy una persona incompleta, que solo busca llenar el vació de alguna u otra forma, para sentirme amada, un ser perfecto, con infinidad de imperfecciones.
Mi dignidad esta por el piso, no existe forma alguna en que me humille peor, constantemente buscándolo para llamar su atención, aunque para él sea algo irrelevante, verlo un rato, alegra mi vida, me recuerda que vale la pena vivir, después de esa utopía regreso a la cruda realidad, en mi cuarto sola, con lagrimas en los ojos y múltiples pensamientos vagos e insensatos sobre como conseguir que me quiera de la misma forma que yo a él.
No es un capricho, lo sé porque esa forma inhumana en que me revoluciona la mente y el alma, no es un simple juego, no cualquiera logra ese desequilibrio emocional que me puede generar él.
Solo quiero ser importante para él, que sus palabras sean actos, que yo esté por encima de cualquiera, que no pueda respirar si no hablamos, así como yo, pero el tiene su vida, sus amigos, sus personas primordiales y yo no estoy en esa lista.
Solo necesitaba confesar lo más profundo de mi ser, liberar mi alma, mente y cuerpo para seguir adelante y dejar de estar aferrada a un fantasma.
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